Buenos días!
Aunque ya (¿yaaa?) han pasado 18 meses desde que di a luz a Martín, os confieso que aún sigo sin tiempo para llevar unas rutinas de belleza como Dios manda.
Sin embargo hace cosa de un mes que decidí que tenía que re-empezar a cuidarme y, especialmente, a solucionar algunos problemas que tengo que son consecuencia directa de haber pasado por el proceso de embarazo y maternidad.
Para que os hagáis una idea, normalmente no tengo tiempo ni para maquillarme, ni para usar cremas anticelulíticas ni para hidratar mi pelo. Por las mañanas, Martín tiene la costumbre de pedir el desayuno justo cuando me estoy arreglando, y por las noches estoy muy cansada y cualquier ritual de belleza me supone además restar tiempo al poco que pasamos en familia o en pareja.
Me imagino que las que sois madres me entendéis, y que también entendéis que llegue un momento en el que una tiene que plantarse y recuperar esos cuidados para volver a ser la misma que era antes de tener hijos. En mi caso, he decidido levantarme 10 minutos antes para poder retomar los buenos hábitos y también atrasar 10 minutos la cena para poder repetir por las noches.
Los problemillas de los que os hablaba y que me han hecho tomar esta decisión de cambio son fundamentalmente dos:
1. La cicatriz de la cesárea, la tengo fatal y es cierto que, aunque los médicos dicen que la regeneración de cicatrices depende de nuestro organismo, hace meses que no estaba ayudando de ninguna forma a mejorar su evolución. El motivo en este caso es, más que la falta de tiempo, el "bajón" que me entra cada vez que la veo. He sido feliz ignorándola en lo posible unos meses.
2. Las manchas en la piel provocadas por el embarazo. Aunque gracias a Dios y a que usé mucha crema de protección solar no me salieron demasiadas, tengo dos que me gustaría mejorar , y para eso necesito ayuda y constancia.
Aparte, las consecuencias de no haberme cuidado durante algunos (demasiados) meses, que hacen que mi piel no esté en su mejor momento, en general.
Para todas estas cosas estoy probando los productos de
SkinClinic, que, además de ser bonitos por fuera y gustosísimos por dentro (de olor y textura), son españoles.
Os recomiendo especialmente su aceite de rosa mosqueta, que es el primero de los (cinco diferentes) que he probado que me convence, por su textura en gel, que es más fácil de manejar y mancha menos que los líquidos, aunque todos los demás productos que he probado me han gustado mucho.
Lo dicho, he empezado a cuidarme y espero que sea el comienzo de una nueva etapa en mi piel!
besos a todos!
Teresa