Buenos días!
Martín es un bebé con suerte. En sus ocho meses y medio de vida ha viajado, ha dormido en hoteles, ha hecho turismo e incluso ha cruzado un océano.
Aunque reconozco que con Martín los viajes en tren me resultan más cómodos, el avión se hace necesario para según qué viajes. Por eso, hemos volado en familia algunas veces y quería aprovechar mi post de ABC para contaros mi experiencia, daros mis humildes consejos y relataros alguna pequeña anécdota.
Os prometo que no me pagan por decir que en Ryanair se portaron muy bien con Martín, y, sobre todo, con su carrito, que es lo que más miedo da cuando vuelas con un bebé. Pensad en cómo acaban las maletas algunas veces después de pasar por la bodega de un avión e imaginad la misma experiencia con un objeto tan imrpescindible y caro como es el carrito de vuestro bebé. Sin duda, a veces es mejor tener una silla "mala" para viajar, pero Martín aún es pequeño y necesitamos llevarle la buena.
Lo dicho, en ABC podéis leer mis consejillos y, como siempre, tanto allí com oaquí podéis darme vuestras impresiones y opiniones. Seguro que sabéis cosas que yo no sé!
besos y feliz martes





