Cómo reducir el número de botes de tu cuarto de baño

Buenos días

Desde que empecé a trabajar y a tener mi sueldo, tengo que confesaros que mi armario beauty ha ido cada vez a más. Rara es la vez que me he comprado un producto habiendo acabado el anterior y he sido muy de sucumbir a todo tipo de promociones, ofertas o a formatos similares, como las cajas de belleza, o a comprar revistas porque regalaban algún producto novedoso que tenía ganas de probar.

En los últimos años me he vuelto bastante más racional. No creo, sinceramente, que sea un tema de madurez, sino más bien se debe al hecho de que tengo menos tiempo para mí, para ir de compras y, si lo pensamos detenidamente, también menos dinero. En unos años hemos pasado de ser dos en casa a ser cinco y eso nos requiere priorizar en todo. Yo he pasado temporadas en las que no me desmaquillaba de puro cansancio y otras en las que, más allá, ni me maquillaba.




Ahora creo que he conseguido llegar a un equilibrio, que me ha costado un tiempo, y que quiero seguir implementando para llegar al armario beauty mínimo. ¿Cómo lo he hecho?

1. Eliminando, directamente, los productos que no usaba. Por eliminar quiero decir: regalar, donar o incluso vender cosas que por mi estilo de vida no uso. Por ejemplo: base para sombra de ojos (ni siquiera uso sombra de ojos!). 

2. He borrado las suscripciones de correo electrónico de un montón de webs y tiendas. He dejado solo mi favorita, la empresa Abiby, y cada mes sigo recibiendo su caja de belleza con las últimas novedades del mundo beauty. Comparto la caja con varias amigas y vamos probando cosas entre todas.
 
Esto de borrar suscripciones no lo he hecho solo con los productos de belleza, sino con muchas otras cosas. Si no recibo ofertas al correo, no tengo la tentación de comprar. La verdad es que me funciona no solo para esto sino para simplificar mi vida. Menos correos = menos tiempo delante del ordenador o del móvil.

3. En la línea del anterior...no entro en las tiendas o voy de compras a no ser que necesite algo. Esto no quiere decir dejar de comprar, pero hacerlo con cabeza y no por impulsos.

4. Solo compro un producto si me queda muy poquito para terminar el anterior. Si quiero probar una crema o un maquillaje nuevo, ok, pero siempre y cuando el anterior esté a punto de acabarse y...esperando a tirar el bote anterior para empezarlo.

5. Si sé que un producto concreto solo lo voy a usar de forma esporádica, recurro a las minitallas. Me salvan la vida. También lo hago cuando pruebo algo nuevo y no tengo 100% claro que me vaya a gustar, prefiero probar con un formato mini, si es posible, y luego lanzarme a por el grande si me gusta. Para eso viene genial, de vez en cuando, apuntarse a un servicio de entrega de cajas de belleza, que suelen traer minitallas de productos interesantes.

6. También para simplificar, no me ato a productos que no me gusten. Si compro algo y no me convence o no me va bien, lo regalo o lo tiro. Igual que os digo que no quiero tener tres cremas hidratantes a la vez, tampoco quiero tener una que no me guste nada. Al final, a veces por no tirarla o regalarla, terminan años en nuestra repisa porque no las queremos usar.




7. Simplifico en las rutinas de la familia, unificando productos. Intentamos usar todos el mismo gel (o uno por baño), la misma crema y el mismo champú, siempre que sea posible. Por ejemplo, usamos todos gel para pieles atópicas por no tener 2 geles en el baño, uno para los más sensibles y otro para los menos.

8. Me he pasado al champú sólido, y estoy encantada. Lo poco que ocupa una pastilla en comparación del bote de champú, y la diferencia en el residuo que genera...tremendo! Aún estoy probando marcas y productos así que no os puedo decir aún cuál es el champú sólido perfecto, pero creo que es una tendencia a la que cada vez se van a sumar más marcas, porque el futuro es consumir menos envases, eso lo tengo claro.

9. No tengo mascarillas, porque cuando quiero una me la hago. Tengo algunas recetas guardadas para cara y piel, usando productos naturales como el aceite de oliva, el yogur, el limón, el azúcar para exfoliar....las mascarillas caseras son todo un mundo por descubrir!

Esto, como algunos ya sabéis, forma parte de mi deseo de reducir lo que tengo, lo que consumo y los residuos que genero. Creo que con eso, además de reducir la huella que dejo en el medio ambiente, consigo simplificar mi día a día y tener tiempo para las cosas de verdad importantes: menos que ordenar, que limpiar y que organizar!

Os animo, si no habéis empezado ya (igual hasta me lleváis ventaja!), a reducir, reciclar y reutilizar. A mí me va de cine y poco a poco consigo ver hueco en mis armarios, cajones y estantes. Es una gozada!



TERESA ZAFRA

arquitecta desde 2005, blogger desde 2010 y madre desde 2012. Abrí este blog hace más de 5 años para probar y ahora no puedo parar! Aunque la vida se le complique cada vez más, no se imagina ya su rutina diaria sin asomarse a este cuaderno de todo que es hoy el blog.

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Mis trucos para elegir láminas y cuadros


Buenos días!

En nuestra familia tenemos una teoría: cuando acabas de decorar/arreglar una casa, entonces te mudas a otra. Siempre encontramos cosas que podrían estar mejor, y nunca  tenemos el tiempo suficiente para acabarlas todas! Por eso, dos años y dos meses después de nuestra última mudanza, seguimos arreglando temas deco y haciendo algunas mejoras.

Una de las cosas que nos encanta es decorar las paredes con láminas. Por aquí ya os enseñé las de nuestra habitación, todas de temática playera y en tonos arena  y azul.




Las láminas que hemos añadido a nuestra colección desde que nos mudamos aquí son todas de Poster Store. En el cuarto de los niños también pusimos un trozo de una pared con una composición de láminas suyas, esta vez con motivos infantiles, cuyo resultado también os enseñé hace unos meses.



En ambos casos, ha sido fundamental el trabajo previo de decidir, antes de comprar, qué y cómo íbamos a poner y combinar las diferentes láminas. La verdad es que hay tantas opciones y posters preciosos que corremos el riesgo de no saber qué elegir ante tanta avalancha de información. 

Para nosotros, a la hora de decorar una pared o una habitación con láminas, es fundamental hacer lo siguiente:

1. Delimitar el espacio donde queremos colocar las láminas. Medirlo y acotarlo.

2. Elegir el tema y la gama de colores. Por ejemplo, si os fijáis en nuestra habitación, todos los posters son de temática playera y los colores son azules y beiges. Valoramos, por ejemplo, en poner posters en blanco y negro, con motivos de ciudades, pero al final el tema del mar nos daba una paz que pensamos que era perfecta para nuestro dormitorio.

3. Para las composiciones, me gusta mirar, además de Pinterest, claro, la sección de inspiración de la web de Poster Store. Tienen ejemplos de composiciones con las láminas que puedes encontrar en su página y puedes hacerte una idea de cómo quedan juntas. Os dejo algunos ejemplos con mis favoritas:







4. Elegir bien los marcos. Es importantísimo: en la web tenéis un montón de marcos de muchos colores y materiales. Nosotros normalmente los elegimos de madera en blanco o en roble, pero hay algunos cuadros a los que le queda genial los marcos metálicos negros, como los mapas de ciudades o las fotos sin color. Es importante que combinen bien con el color de la lámina y, por supuesto, que combinen entre ellos si vamos a poner una composición de cuadros. Como siempre, si no lo tenemos claro, tenemos un montón de recursos en internet para inspirarnos!

5. Los tamaños: para hacer una composición interesante, lo ideal es combinar láminas de distintos tamaños y jugar con la geometría. En la pared de nuestra habitación hicimos coincidir las alineaciones interiores y superiores pero fuimos combinando distintos tamaños para darle movimiento al conjunto. Algunas láminas, como se ve en la foto, tienen un espacio blanco entre el marco y el dibujo, otras no....eso también ayuda a dar dinamismo. Podéis conseguirlo comprando láminas de ambos tipos, que las hay, o mediante paspartús, que sirven para poner marcos más grandes a láminas más pequeñas.



Pronto os enseñaré nuestro último pedido en redes sociales, pero os adelanto que esta vez hemos abierto dos frentes: por un lado, algunos cuadros que no son para casa, sino para llevarnos a nuestros despachos Borja y yo, y por otro, el cuarto de Macarena. Mi objetivo real es tenerlo listo para cuando tenga un año, porque vamos muuuuy lentos quitando cosas que nos sobran y pensando qué ponemos. Además de todo, queremos que esa habitación siga siendo la que usen cuando vengan los invitados y hay que hacerlo todo compatible.


Aún estamos haciendo pruebas sobre cómo quedará el cuarto de la peque, pero tenemos ya claros algunos de los cuadros que decorarán las paredes.

Espero que os hayan servido estos humildes consejillos y que vuestras paredes luzcan pronto bien decoradas y bien bonitas!


TERESA ZAFRA

arquitecta desde 2005, blogger desde 2010 y madre desde 2012. Abrí este blog hace más de 5 años para probar y ahora no puedo parar! Aunque la vida se le complique cada vez más, no se imagina ya su rutina diaria sin asomarse a este cuaderno de todo que es hoy el blog.

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Cómo pintar los azulejos de tu terraza

Dentro de muy poco se cumplirán dos años de nuestra mudanza. Estrenamos casa en agosto de 2018 después de reformarla casi por completo. Fue un trabajo duro porque, como muchos sabéis, tanto Borja como yo somos arquitectos y llevamos la obra nosotros mismos. Por eso, tengo que confesar que no llegamos a todo y que dejamos algunas cosas pendientes. Una de ellas fue darle un lavado de cara a las terrazas que tiene nuestro piso. 

Desde el principio tuve claro que una de las cosas que quería hacer era pintar el murete de azulejo que cerraba la terraza y que en la parte de arriba lleva unas jardineras de obra. El murete está revestido de azulejo de color marrón chocolate cuyo esmalte estaba algo desgastado.
 
Os dejo algunas fotos de la terraza en su estado original.






Para lanzarme a pintarla contacté con Belén, de Pintar sin parar. Me puse en sus manos completamente para que me asesorara. A día de hoy no sé deciros bien qué tipo exacto de pintura usé ni qué producto concreto: le expuse mi caso y ella me mandó un kit con los productos, las herramientas y un link con los videotutoriales que debía ver antes de empezar a pintar para que todo saliera perfecto.

El proceso concreto para un azulejo exterior como el mío tenía los siguientes pasos:

1. Limpiar muy bien el azulejo con un trapo y un aceite que ellos me enviaron.
2. Dar una primera capa con una imprimación
3. Dar dos manos de pintura.
4. Dar un barniz final de acabado.

Para que os hagáis una idea, todo este proceso lo hice entre el viernes por la tarde y el domingo por la mañana. Di la imprimación el viernes por la tarde, las dos capas de pintura el sábado por la mañana y el barniz el domingo por la mañana. 

En la foto podéis ver la terraza despúes de darle la capa de imprimación.



Lo hice en estas tres fases (domingo tarde, sábado mañana y domingo mañana) para respetar los tiempos de secado y porque el sábado nos fuimos todo el día fuera de casa. El murete de mi terraza mide unos 4 metros de largo por 1 metro de altura y en cada mano tardé más o menos una hora, entre preparar mezcla de pintura, pintar y limpiar utensilios. Las dos manos de pintura las dí en la misma mañana, porque este producto en concreto especificaba que a la hora y media se podía dar otra mano.

Como os digo, en el kit que me mandó Pintar sin parar, venía todo, rodillo, papel para encintar....ellos te mandan todo y tú solo tienes que preocuparte de seguir muy bien los pasos y pintar.


Yo nunca había pintado nada en mi vida, no me tnego por manitas en temas de bricolaje y suelo dejárselos a Borja, así que me siento super orgullosa porque el resultado ha quedado bastante bien. 


Quienes me seguís en Instagram sabéis que hemos puesto también un suelo de madera de Ikea para tapar el azulejo original y que hemos forrado la pared de ladrillo con unos paneles de vegetación artificial. Eso os lo contaré en otro post la próxima semana.



Como os digo, a mí me ha parecido muy sencillo pintar el azulejo y el resultado me convence. Tiene algunas imperfecciones que se deben solamente a mi falta de práctica en estos temas, pero que para mí son super aceptables.  Si estáis pensando en pintar azulejo exterior como el mío os doy, eso sí, algunos tips para que os salga fenomenal.

1. Mirad bien los tutoriales, vedlos varias veces si hace falta y no os saltéis nada, cambiéis ningún paso ni olvidéis hacer nada de lo que se dice en ellos.

2. Pintad con calma, con tiempo y sin prisa. El estrés y el tiempo limitado son malos compañeros para hacer este tipo de trabajos.

3. Mucho cuidado con las motas de polvo, pelos y demás elementos extraños. En interior son menos comunes pero al pintar en exterior, al menos a mí, son muy habituales. Si caen, quitadlos muy rápido.

4. Cubrid bien las juntas entre azulejos. Las mías tuve que hacerlas con pincel porque el rodillo no entraban, pero al final están todas blanquitas, así que el esfuerzo ha merecido la pena.

5. Haced fotos del antes y del resultado. Dentro de unos meses o años podréis echar la vista atrás y recordar el super cambio que fuiste capaz de hacer con tus propias manos!

Lo dicho, si tenéis que en manos algún proyecto en casa que implique pintar muebles, azulejos, encimeras, suelos o lo que sea....pintar sin parar

Y, si quieres ver más de nuestra casa, tienes:




TERESA ZAFRA

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Mis básicos de belleza para el verano 2020

Buenos días!

El verano hace estragos en mi piel. Aquí que tenemos tanta humedad, calor y sol, la piel sufre mucho y, personalmente, necesito darle cuidado extra. Además, no sé si os está pasando pero con el tema de la mascarilla, la zona de la barbilla está sufriendo especialmente. Paso muchísimo calor en esa zona en concreto y tengo granitos y rojeces donde nunca antes!

¿Y qué "armas" utilizo para que mi piel sobreviva en los meses de verano? Pues ahora os cuento, aunque os adelanto que habrá segunda parte, porque el otro día hice pedido en Douglas con algunos productos de una marca que tenía muchas ganas de probar, Honest Beauty, y os contaré qué tal.


1. Crema anticelulítica

Como os contaba hace unos meses, mis favoritos indiscutibles en esta categoría son las cremas de Elifexir. Acabo de terminar la que se llama Minucell y ayer empecé con la que se llama culo 10. Me motiva mucho el nombre aunque me da que al culo perfecto este verano ya no llegamos.




2. Crema facial

Este verano repito con una de Clinique, Clinique id, que me encanta. Para los que no lo conozcáis es una crema que te personalizas tu misma: eliges una base hidratante en función de tu tipo de piel y luego le añades un principio activo. Yo uso la base hidratante jelly y el principio activo para pieles cansadas, y me va muy bien.



Para el día, completo con un serum de Estee Lauder, (también uso el de noche), porque me parecen una auténtica maravilla. También os he hablado sobre esto. Aunque es un producto que no es tan barato, me gusta invertir en él y combinar con otros productos low cost, como el contorno de ojos, que suelo usarlo de marcas orgánicas más asequibles.



3. Cremas solares

Desde hace unos años, no salgo de casa sin pantalla total en la cara. Voy alternando marcas porque, sinceramente, no he encontrado aún la crema que me rechifle, así que aquí os voy a pedir ayuda a vosotros para que me contéis. Las que he usado y no me han desagradado han sido de Avene, Mustela o La Roche Posay, pero, como os digo, la crema solar facial definitiva no ha aparecido aún en mi vida.


4. Productos para viaje

Esto es fundamental en verano: tener productos en tamaño asequible para poder llevar durante las vacaciones. Este año me parece que no vamos a coger aviones, aunque nos encantaría, pero los viajes serán más en coche y podremos llevar más cosas. Aún así, el champú sólido, las minitallas y los botes rellenables son mis grandes aliados. El champú sólido, como os digo, es ya un imprescindible en la maleta. Estoy probando los de Dr Tree,  que veis en la foto, y ya os iré contando qué tal, porque creo que son mejores que los que usaba antes, así que los probaré unas semanas y os cuento!



Además, me gusta mucho tener botes transparentes multiusos en tamaño pequeño y llevarme varias dosis de mis cremas de cabecera para los viajes. Es algo que hago desde hace años y me resulta muy útil. Los suelo comprar en Primark, donde hay muchísima variedad.


5. Crema corporal hidratante

Os hablo de ella para que no penséis que no uso. En verano, uso muchísima porque la piel se me seca una barabaridad. Lo que pasa es que os confieso que, como la uso en cantidades industriales, tiro mucho de supermercado, especialmente de ese del logo verde que en Valencia tenemos en cada esquina. Las cremas están bien, sin más, y para lo que yo necesito me vienen fenomenal.

Hasta aquí mis imprescindibles de belleeza en verano. No creais que me ha faltado hablaros de serums o cremas para el pelo....es que no uso! Soy un completo desastre con el pelo y en esta época aún más.


Me dejo pendiente hablaros de champú sólido y, como siempre, os invito a darme vuestras recomendaciones en el apartado de comentarios.




TERESA ZAFRA

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Mis nuevas sandalias para este verano


Hacía tiempo que no pasaba por aquí y, aunque podría haberos enseñado mis compras en Instagram sin mayor problema, me apetecía actualizar el blog.

Son muchos los que dicen que los blogs han muerto y que ahora todo el contenido que se genera en redes sociales tiene más enganche, pero la verdad es que no estoy de acuerdo.Me gusta poder contaros historias más largas, tener el contenido indexado en google (yo misma me descubro buscando en google recetas que he compartido), y sintiendo que tengo un espacio que no depende de algoritmos ni de la visibilidad que quiera darle facebook a mis publicaciones.

El caso es que hacía mucho que no os enseñaba ninguna compra por aquí, porque la verdad es que estoy comprando muy poco. 2018 me enseñó a ahorrar (ya sabéis, nada como comprarse una casa para tener que ajustarte el cinturón), y 2020, con este encierro, me ha enseñado que hay un montón de cosas materiales que no necesito. Por eso, mis compras ahora son:

1. muchas menos
2. más prácticas
3. más bonitas (o eso creo), porque no compro NADA que no me rechifle.

Y esta semana, llegaron dos pares de sandalias muy diferentes pero que son las dos mis estilo. Vienen de la sección kids de Zara, donde compro a menudo, y son así:

1. de rafia, adornadas con cerezas del mismo material. La verdad es que tengo que decir que así como los zapatos de invierno los compro de más calidad y me duran muchos años, con las sandalias tiro más al low cost porque, en general, creo que se estropean mucho. No sé si estas durarán mucho en mi armario antes de alcanzar su vida útil, pero pienso disfrutarlas este 2020 a tope!




2. Estas azul marino, que aún no tengo claro si las usaré más para playa/piscina o para salir, pero que son 100% mi estilo: minimalista y con el azul marino protagonista. Creo que tengo medio armario de ese color! En verano, las rayas marineras y los lunares en azul y blanco protagonizan gran parte de mis looks, y creo que estas sandalias van a poner la guinda cuando necesite ir bien cómoda. Llevan una doble suela que hace que tengan un pelín de plataforma.





Las tenéis ambas en la web de Zara, en la sección girl. Me encanta perderme allí porque muchas veces tienen cosas más bonitas que las de la sección adulta!

Y vosotros ¿miráis en zara kids para comprar algunas prendas/complementos?


TERESA ZAFRA

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5 cosas que quiero hacer cuando acabe la crisis del coronavirus


La semana pasada os hablaba de la crisis económica que, lo sabemos todos, se nos viene encima en este 2020. Os propuse 8 cosas que podemos hacer desde ya para minimizarla , y hoy os quiero hablar, como dice el título del post, de las cosas que quiero hacer cuando todo acabe. Algunas son un poco extrañas, pero es lo que me apetece, de verdad! Es importante, al menos para mí, pensar en que todo pasará y visualizar el momento en el que nuestra vida vuelva a ser como era hasta hace unas semanas. Por eso, yo tengo una lista de "caprichos" (no todo son materiales) que quiero darme cuando todo pase.


1. Ir a la playa. Lo primero. Hacer un picnic, hundir los pies descalzos en la arena y, si la temperatura acompaña, darme un baño. Me encantaría que fuera en la de Cádiz pero supongo que, de momento, tendrá que ser en el mediterráneo, que también está fenomenal. Estoy convencida de que, cuando termine el estado de alarma, seguiremos teniendo ciertas restricciones en cuanto a viajes, reuniones y demás. La vuelta 100% a la normalidad va a tardar, me temo.





2. Comprarme algo de mi wishlist, algo que, aunque sea material, dure. Una joya, un reloj, un cinturón, un bolso. Algo de marca, por qué no? Gucci,  Marc Jacobs....algo que se quede en mi armario muuuuchos años (si puede ser, para siempre), y que me recuerde a esta cuarentena superada, que me ayude a no olvidar el esfuerzo y a seguir valorando la rutina y la normalidad. Para Borja también, claro, porque además me temo que va a cumplir años este 2020 durante la cuarentena. Habrá que compensarle con algo también que dure y que sea especial. Le gustan mucho las cosas de Moschino, o de Hugo Boss.

3. Dar un laaaargo paseo que me haga llegar a los 10.000 pasos. Estos días doy gracias si consigo ver el 1.000 en mi contador, porque la verdad es que no me da para más. Con tres niños tengo muy poco tiempo para mi y lo de dar un paseo dentro de casa se me antoja de ciencia ficción. Seguiré intentándolo, claro que si, pero sé que de las primeras cosas que voy a hacer cuando todo esto acabe es darme un paseo bien largo. Normalmente voy caminando a los sitios siempre que puedo y por eso esta época es para mi, en ese sentido, muy rara.


4. Montarme en un tren. Uno de cercanías, de los que normalmente maldeciría porque no me gustan nada. Pero ahora me apetece sentir el traqueteo, el desplazarme. Ahora que vamos a estar mucho tiempo quietos en casa, me apetece mucho sentido que puedo moverme, que puedo ir a algún sitio. Me preguntaréis por qué el tren de cercanías y no un AVE, o el coche por la autovía, pero no tengo explicación. Simplemente echo de menos este transporte y no otro.




5. Ir a la peluquería. Y mirad que no me gusta nada. Pero estas semanas una de las cosas de las que me estoy cansando mucho es del pelo. De lavármelo y de tener que peinarlo/arreglarlo/alisarlo para luego no ir a ninguna parte. Por eso, y aunque hace dos años que no me la hago, quiero hacerme una taninoplastia, un tratamiento que a mi personalmente me encanta (este artículo explica en qué consiste), porque me permite salir de casa sin secarme el pelo. Es decir, no tengo que hacer nada para que mi pelo quede decente. 

Contadme ahora vosotros ¿qué es lo primero que vais a hacer cuando todo esto pase?

TERESA ZAFRA


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La frustración de no poder ayudar en esta crisis


No están siendo semanas fáciles, para nadie. A algunos nos toca quedarnos en casa, que como ya os he dicho, me parece lo más sencillo, mientras a otros les toca seguir trabajando en profesiones de riesgo o esperar con angustia noticias de familiares enfermos aislados en hospitales.

En esta crisis, vengo a confesarlo, me siento algo perdida. Normalmente soy una persona activa y me gusta mucho meterme en temas de voluntariado y ayudar, pero desde que tengo hijos que consumen prácticamente todo mi tiempo libre, siento que no llego a colaborar en nada de la sociedad que nos rodea. Tener hijos, evidentemente, ya es colaborar en la sociedad: sin personas que trabajen el día de mañana no tendremos a los médicos que salvarán vidas dentro de unos años ni profesionales, en general, que cotizarán para pagarnos las pensiones a todos. Pienso que cuando los niños crezcan volveré a tener tiempo para ser más activa en estas tareas, pero justo ahora viene esta crisis y pienso que ahora sería un buen momento para ayudar.

El sector en el que trabajo está totalmente parado, y, como os digo, me siento algo pequeñita pensando en la multitud de profesionales que son claves en esta crisis. Más allá de los profesionales de la salud y de las fuerzas del orden, hay otros sectores que tienen que seguir funcionando si queremos superar esta difícil solución. Empleados de supermercado, empresas de limpieza y, también, empresas de logística y que apoyan estos servicios: es el caso, por ejemplo, de https://www.embaleo.es/, que tiene todo tipo de soluciones para proteger, transportar y presentar el producto que necesites, y que en días como estos andan a tope produciendo cajas, sobres, cintas de embalar, bolsas de basura, etiquetas....todo para dar servicio a un montón de empresas de sectores diferentes que fabrican productos claves en estos días.

No creáis que no le he dado vueltas a lo que podría hacer para ayudar: fabricar mascarillas como están haciendo ya muchas empresas y particulares, aunque no tengo tela en casa podría ser una opción. Creo que realmente es la opción más viable para mí, aunque, claro está, tendría que resolver el tema de la materia prima!

Otra opción sería unirme como particular a los restaurantes y empresas que están enviando comida a los hospitales para ayudar a profesionales y pacientes. ¿Qué tal cocinar este arroz con leche saludable, meterlo en cajas  de embalaje isotérmicas para que aguanten bien y llevarlas al hospital más cercano? ¿Sabéis si pueden aceptar comida de particulares? Seguramente no. Probablemente sea mejor hacerles una donación económica a los restaurantes que ya están llevando comida. Hay una plataforma que se llama food4heroes y que, aunque empezó en Madrid, funciona ya en varias ciudades, entre ellas Valencia.

Al final, todo lo que se me ocurre desde aquí es donar dinero. Hay multitud de iniciativas interesantes con las que se puede colaborar, o también podemos comprar cosas que se necesiten. El otro día leí que una empresa de almohadas donó muchísimas para las camas de Ifema. No sé que pueden necesitar que nosotros podamos donar, pero se me ocurren desde las propias almohadas, hasta mantas para los hospitales de campaña o comida envasada (eso probablemente es más viable que llevar cosas cocinadas). 
Hay muchas empresas que en estos días están ayudando muchísimo porque, como os digo, se necesitan muchas más cosas que material sanitario. Por ejemplo, en el sector logístico, hay muchos transportistas trabajando para que todo llegue a su destino. Igualmente, empresas como https://www.embaleo.es/, que fabrican y suministran cajas, sobres, bolsas, etiquetas, cintas de embalar para cualquier tipo de mercancía y sector, van con la producción a tope estas semanas para que su eslabón de la cadena no falle y todo pueda llegar a donde se necesita cuanto antes posible.

No sé cuánto durará esta crisis, pero parece que va para largo (yo creo que un par de meses no nos los quita nadie), así que toca armarse de paciencia, porque esta sensación de impotencia nos va a durar a muchos. Cuidar a nuestra familia es fundamental, claro está, pero ver como a nosotros nos dedicamos, simplemente, a esperar que todo pase, mientras hay profesionales que se están dejando la piel y la vida en esto, me da mucha rabia.

Por supuesto, las iniciativas económicas están ahí. Os pongo dos: la de Cristina Oria, a la que muchos conoceréis por sus restaurantes en Madrid, y que podéis ver en su perfil de Instagram (ella y su marido están cocinando desinteresadamente para Ifema pero además han abierto una cuenta para donar aportaciones económicas al hospital montado allí), 





y la de Helena Cueva (@helenacueva) y María Valdés (@marvaldel) que va directa al hospital de Cádiz. 




Y, si de verdad os enteráis de algo realmente útil que podamos hacer desde casa, decídmelo en los comentarios y lo comparto en redes sociales. Por supuesto, lo que  debe primar sobre todo esto, es hacer caso a lo que nos dicen las autoridades sanitarias todos los días: quedarnos en casa.

Contadme ¿Cómo lo lleváis vosotros?




TERESA ZAFRA


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Nuestra casa: la habitación de los niños



Ayer se alinearon los astros y, mientras la peque de la casa dormía una larga siesta y mis hijos veían una película, pude hacer fotos por fin a la habitación de los niños. Lo tenía pendiente y, aunque no tiene una decoración de revista, me apetecía enseñarla por aquí y contaros cómo es. Además, acabamos de terminar la decoración de las paredes colgando algunos dibujos que hicieron los niños y con unas láminas que me enviaron desde Poster Store. Ya os enseñé los de nuestra habitación el otoño pasado, que quedaron muy bien, así que hemos repetido y ahora tenemos estos en el cuarto de los peques. Los marcos también son de allí, tienen marcos en diferentes tamaños y colores y son de muy buena calidad.



Aquí podéis ver con más detalle la lámina de los animales del bosque. Este y el de los animales del océano me parecen posters maravillosos!




Aunque en el caso de nuestra habitación elegimos posters de fotografía, todos relacionados con el mar, esta vez hemos optado por ilustraciones, que iban más acorde al cuarto infantil. Este del abecedario fue amor a primera vista!



Para decorar el cuarto, partimos de la base de que las camas de los niños las tenemos hace dos casas. Es el tercer cuarto que tienen con la misma distribución, y es que siempre han tenido habitaciones más largas que anchas y la distribución de dos camas alineadas en sentido longitudinal les viene fenomenal. Les pusimos camas de 90 x 190 desde el primer día, para que fuera más versatil: si vienen amigos o familiares de visita pueden dormir en ellas, o cuando vienen los dos a nuestra cama el mismo día y Borja o yo nos acabamos fugando a una de las suyas. Además, elegimos unos canapés de Ikea en los que guardamos toda su ropa de otras temporadas y muchos utensilios de bebé que aún usaremos para Macarena.






Todos los muebles de la habitación son de Ikea, incluso los armarios. En un principio queríamos algo de obra, a medida, pero los plazos que teníamos para mudarnos no nos encajaban con meter a un carpintero a hacernos armarios, y pensamos también que la flexibilidad interior que permiten los armarios de Ikea (puedes mover barras, añadir o quitar cajones, cestas o bandejas conforme vayas necesitando), era perfecta para una habitación de niños. Conforme crezcan, iremos cambiando cosas. De momento por ejemplo las barras para las perchas las tenemos bajitas para que lleguen ellos pero poco a poco las iremos subiendo.
Los personalizamos con los pomos de animales de Knobs, que tengo desde que nació Martín y que han pasado ya por varios armarios/muebles.




El conjunto lo completan una cómoda Malm donde tenemos, en los dos primeros cajones ropa de Macarena y en los dos últimos juguetes de sus hermanos, como coches, trenes y cartas, y una estantería Billy para los libros. Aquí podéis ver además la lámina del abecedario de nuevo, junto a la cómoda.







En la cama de Nico tenemos un cabecero, que aunque también es de Ikea está descatalogado. Deberían volver a hacerlo porque es muy cómodo, la verdad!






En las paredes tenemos, además de las láminas nuevas de Poster Store, un mapamundi de papel, un cuadro de siluetas de animales de Habitat, un poster de Snoopy y tres dibujos que han hecho los niños.






Como os digo, no es una habitación de revista, sino más bien de vivencias, recuerdos y en el que hay un montón de cosas que vienen de aquí y de allá...y ojo como intentes hacer limpieza! Ahora mismo guardé en el canapé algunos peluches porque nos iban a comer, literalmente, de tanto trasto en las camas, y Nico ya ha preguntado por ellos varias veces!





El cuarto irá cambiando, eso también lo sé. De momento, los niños quieren que cuando Macarena pase a cuna grande, comparta cuarto con ellos, así que igual le hacemos un hueco. Otra opción que me gusta de esta distribución es que, cambiando una de las dos camas por una litera, pueden dormir los tres un tiempo, o al menos puede haber tres camas en la habitación para invitados, o para que, cuando vengan invitados, podamos liberar algún cuarto. En fin, que nos gusta tener una casa versátil y abierta a los cambios!




Espero que os haya gustado y que os pueda servir de ayuda algo de lo que os cuento si es que estáis en el proceso de montar una habitación infantil. Por cierto, las sábanas son de HM Home pero ya no las venden, son de la temporada pasada!





TERESA ZAFRA


arquitecta desde 2005, blogger desde 2010 y madre desde 2012. Abrí este blog hace más de 5 años para probar y ahora no puedo parar! Aunque la vida se le complique cada vez más, no se imagina ya su rutina diaria sin asomarse a este cuaderno de todo que es hoy el blog.

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