Querido Instagram: voy a darte una nueva oportunidad

Hace ya más de un año que os hablaba de mi descontento con Instagram. Querido Instagram: antes molabas, es uno de los posts más leídos de 2017 y con él, confirmé mis sospechas de que no era la única que estaba pasando por un período de desencanto con esta red social.

Aunque los Stories han animado algo el cotarro, lo cierto es que no publico en Instagram tanto como hace algunos años, cuando solía publicar una o dos fotos cada día. Ahora,me cuesta publicar más de dos o tres veces a la semana, es la realidad.

Yo he cambiado, mi ritmo de vida, mis obligaciones y mis circunstancias no son las mismas, pero creo que ese no es el único motivo. Realmente el motivo real tiene que ver con cosas como la compra de likes y seguidores, los bots y el que Instagram mire hacia otro lado y sea cómplice de que muchas cosas en su red social sean absolutamente falsas. 



Este año, allá por febrero, también os contaba por qué nunca seré una blogger de éxito, y me pasa lo mismo con Instagram: la mayoría de los perfiles con muchos seguidores está, a día de hoy, profesionalizado. No puedo pretender comparar mi dedicación con la de personas que viven del contenido que publican en redes. Sigo muchos perfiles profesionalizados y me encantan, pero evidentemente, no puedo pretender llegar a ese nivel teniendo un trabajo que no tiene nada que ver con esto y dos hijos a los que me gusta mucho dedicar tiempo.

Pero el título del post lo dice bien claro: estoy aquí para contaros que quiero darle otra oportunidad a Instagram, así que voy a empezar por #21díaspublicandoadiarioenInstagram, a ver si le vuelvo a coger el punto a esto de compartir fotos de mi día a día.

Os espero allí y os iré contando si me cuesta o no, a ver qué saco de todo esto.

TERESA ZAFRA


arquitecta desde 2005, blogger desde 2010 y madre desde 2012. Abrí este blog hace más de 5 años para probar y ahora no puedo parar! Aunque la vida se le complique cada vez más, no se imagina ya su rutina diaria sin asomarse a este cuaderno de todo que es hoy el blog.

Si queréis más, nos vemos en Instagram







Miércoles de arquitectura: ¿me recomendáis poner papel pintado en casa?

Ya sabéis de requetesobra que hace un par de meses estrené casa nueva. Me gustaría deciros que la tenemos terminada, pero la verdad es que hay cosas que van a tardar en estar listas, como todos los temas decorativos, para los que aún no hemos sido capaces de encontrar ni tiempo ni presupuesto. Vamos poco a poco, y yo voy llenando carpetas de Pinterest con inspiración e ideas.

Lo que tengo claro es que quiero papel pintado. Ya tenemos, en realidad, porque al hacer la obra de la casa conservamos dos armarios que estaban forrados con papel pintado. Al cambiar la electricidad de la casa se los cargaron, y tuvimos que ponerlo nuevo, pero fue algo rapidísimo, low cost y que realmente ahora no se ve porque tenemos los armarios llenos de abrigos.

Sin embargo, me apetece lanzarme con algo que se vea más, seguramente en el pasillo. Nuestra casa tiene 4 habitaciones que dan todas a un pasillo muy largo. A mí me encanta porque así son todas exteriores y tienen mucha luz, pero la verdad es que al pasillo le falta algo de gracia. Creo que empapelar el pasillo con algún motivo discreto podría quedar muy bien.

¿Ideas? Tengo algunas preseleccionadas, todas con fondo blanco para que no le reste luminosidad al espacio.





Si me permitís la comparación, creo que esto de los papeles pintados tiene pinta de ser un vicio, que una vez empiezas, solo quieres más y más. Es lo que dice la gente que pasa con los tatuajes (y tal vez por eso yo no he empezado con el primero, a ver si acabo tatuada entera!). Después de lo bonitos que nos han quedado los armarios y de las ideas que tengo ya para el pasillo, también tengo vistos algunos para la habitación de los niños






¿Cómo es este último de animales? A mis hijos, desde luego, les alucinaría si se lo ponemos en su habitación. 

Es importante, eso sí, tener claro cómo colocarlos o, aún mejor, llamar a un profesional si no tenemos mucho tiempo o maña. También, os lo digo, si podéis, intentad verlos colocados antes de comprarlo, aunque sea en fotografías reales de clientes, porque ayuda mucho a hacerse una idea de cómo quedan en espacios reales.

Si no tenéis claro dónde puede quedar mejor un papel pintado en casa, os recomiendo empezar por la entrada. Es un espacio que vemos cada vez que llegamos a casa, pero en el que no estamos, así que es más difícil cansarse. Además, ver algo bonito al llegar a casa es muy agradable y da sensación de hogar. Soy de las que creo que decorar bien la entrada es siempre muy agradecido, tanto para nosotros como para las visitas.

Mis favoritos para esta estancia son los de motivos vegetales, preferiblemente con base blanca, aunque os confieso que en mi top five está este con fondo gris, es ideal. Me recuerda mucho a los estampados de Rifle  Paper co, una de mis marcas de papelería favoritas.




Aunque estos dos que os enseño a continuación tienen estilos totalmente diferentes, también me encantan. El blanco y negro siempre me ha gustado para decorar, y el de los pájaros en color azul no me pega ni con cola en casa pero me lo he guardado en favoritos porque sí, ¿a que es precioso?



Ya os iré contando si me atrevo o no con el papel pintado en casa, aunque yo creo que va a ser un sí. Las fotos son todas de la web papeles de los 70 que  tiene modelos preciosos, como veis, y que me sé ya casi de memoria.

Si alguien por ahí tiene papel pintado en alguna estancia de casa, me vendrían genial sus consejos, soy una novata total!

Decidme ¿tenéis papel pintado en casa?




TERESA ZAFRA


arquitecta desde 2005, blogger desde 2010 y madre desde 2012. Abrí este blog hace más de 5 años para probar y ahora no puedo parar! Aunque la vida se le complique cada vez más, no se imagina ya su rutina diaria sin asomarse a este cuaderno de todo que es hoy el blog.

Si queréis más, nos vemos en Instagram







Maternidad: no me preguntes si quiero tener más hijos

Quiero deciros, en primer lugar, que esto no es un post autobiográfico, aunque por el título así lo parezca. Está escrito en primera persona, pero el texto que acompaña no se refiere a mi experiencia personal.

Yo siempre he tenido claro, supongo que será por educación, que hay ciertas preguntas que no debes hacer a los demás, a no ser que tengas una confianza muy íntima.  Así, ni pregunto a alguien si ha engordado, ni si tiene pareja, ni mucho menos por su orientación sexual. El que me lo quiera contar, que me lo cuente. 

Pasa lo mismo con el tema de los hijos: no pregunto a ninguna pareja cercana si quiere o no tener hijos, si lo está intentando, o, en el caso de que ya tenga hijos, si quiere tener más.


¿Por qué? Pues porque, además de ser un tema muy íntimo y personal, la experiencia me dice que la gente no siempre tiene los hijos que quiere, sino los que puede.

Hay muchas circunstancias por las que una pareja puede no llegar a tener la familia con la que sueña:

1. Médicas. Como sabéis, la infertilidad es una cuestión que puede afectar a cualquiera en cualquier momento, pero entre las causas médicas, además, no solo está el no poder concebir, sino, por ejemplo, que un nuevo embarazo suponga un riesgo para la salud de la madre. Yo, por ejemplo, he tenido dos cesáreas. Nunca podría tener (que no digo que quiera), una familia de 5 hijos sin poner en gran riesgo mi salud, pues tras dos cesáreas no existe la opción de parto natural y no es médicamente recomendable un número tan elevado de cesáreas.

2. Económicas. No creo que haga falta mucha explicación para esto, los que tenéis hijos sabéis el gran gasto que conlleva y lo que disminuye nuestro nivel de vida cuando en lugar de tener tu sueldo para ti, tienes que mantener bebés, niños o adolescentes. Los que no, os lo podéis imaginar.

3. Psicológicas. Mi marido siempre ha dicho con mucho acierto, que para lanzarse a la aventura de tener hijos, hay que tener una relación de pareja muy sana y sólida, pues tener descendencia la va a poner a prueba. Ahora que tengo dos hijos, entiendo perfectamente la gente que cuenta que no se siente con fuerzas para tener un hijo, o para tener otro. Cada hijo añade años duros con bebé en casa, cargas económicas, físicas y psicológicas. Por eso, no todos estamos preparados para tener una gran familia.

Hay muchos más motivos para no poder/querer tener más hijos y, como os digo, no somos quienes para preguntar. He perdido la cuenta de cuántas veces me preguntan, incluso desconocidos en la calle o el parque, si no me voy a lanzar a buscar la niña (porque tengo dos niños).  Mi respuesta no la voy a dar aquí, ni os voy a contar si me molesta o no que me pregunten pero, como os digo, creo que la pregunta, en cualquier caso, está fuera de lugar.

Quieras o no quieras, puedas o no puedas, eres libre para compartirlo o no. Evidentemente, si soy de la opinión de no preguntar, es porque creo que, preguntando, puedes fastidiarle el día a alguien o remover sentimientos o recuerdos que no son del todo lo felices que deberían ser.

No os engañéis, la infertilidad, los embarazos que no llegan a término y los demás problemas ginecológicos siguen siendo un temá tabú en nuestra sociedad. Aunque en una revista o en una cuenta concreta de Instagram se compartan puntualmente experiencias de este tipo, la realidad es que la gran mayoría de las parejas no se siente preparada para compartirlo.

Pensad en cuantas veces habéis escuchado aquello de "me quedé embarazada sin esperarlo" o "nos quedamos a la primera" en comparación con "no consigo quedarme embarazada" o "no podemos tener hijos".

La balanza, al menos en mi entorno, se inclina de forma muy clara hacia el primer grupo de comentarios.

Soy partidaria de romper el tabú y de que, quien quiera, pueda hablar del tema sin reparos, pero, incluso en el día que esto llegue a ser así, seguiré pensando que cada uno es libre de compartirlo o no, sin que el resto tengamos que ir preguntando por cuestiones tan personales.

Por eso, repito el título del post: no me preguntes (ni a mí ni a nadie) si quiero o no tener (más) hijos.



TERESA ZAFRA


arquitecta desde 2005, blogger desde 2010 y madre desde 2012. Abrí este blog hace más de 5 años para probar y ahora no puedo parar! Aunque la vida se le complique cada vez más, no se imagina ya su rutina diaria sin asomarse a este cuaderno de todo que es hoy el blog.

Si queréis más, nos vemos en Instagram







Inspiración: mis looks favoritos de Anthropologie para este otoño


Hace un par de semanas que os enseñaba por aquí el lookbok de este otoño/invierno de la marca francesa Des Petit Hauts. Es todo ideal, seguro que si lo visteis estáis de acuerdo conmigo. 

Hoy, siguiendo ese estilo, os traigo mis propuestas favoritas de Anthropologie. Si bien no tengo previso comprarme nada en su web, sí que tengo fotos guardadas que me inspiran a la hora de darme ideas para combinar lo que ya tengo en el armario. Por eso, los looks que he elegido no son de prendas muy especiales en sí, sino de combinaciones de tejidos, colores o volúmenes que son fácilmente adaptables a looks hechos con prendas de otras marcas. Eso sí, necesito unos pantalones vaqueros estilo culotte porque veo que este otoño sin ellos no eres nadie.




fotos vía

La verdad es que la web de Anthropologie es una auténtica delicia. Aunque os he dicho que no pensaba comprarme nada, no es del todo cierto. Si bien no voy a cargar ropa, la sección de cosas del hogar y de decoración de navidad es un must en mis compras de diciembre. Ya os enseñaré qué cae este año!

Decidme ¿os gustan las propuestas de Anthropologie, aunque sea para inspirarnos?




TERESA ZAFRA


arquitecta desde 2005, blogger desde 2010 y madre desde 2012. Abrí este blog hace más de 5 años para probar y ahora no puedo parar! Aunque la vida se le complique cada vez más, no se imagina ya su rutina diaria sin asomarse a este cuaderno de todo que es hoy el blog.

Si queréis más, nos vemos en Instagram







copyright © De lunares y naranjas