Receta: huevito en pan (o huevos al nido)

El otro día subí a Instagram una foto de esta receta, sin saber muy bien si todo el mundo la conocía o si era algo diferente. En mi casa es una cena que hacía mi madre de vez en cuando cuando éramos pequeños, y que ahora me he enterado que en realidad viene ya de mi abuela....podemos decir entonces que mis hijos son la tercera generación que la prueba.



El caso es que es una cena para hacer de vez en cuando porque es bastante contundente. Yo ya tengo en mente hacer una variación al horno (os daré la receta también si me sale), pero de momento quiero compartir con vosotros la original.

Ingredientes:

-un pan redondo por persona. Tiene que ser pan de corteza dura, como de barra, pero redondito. No sirven los de hamburguesa tipo bimbo, pero sí los tipo mollete (aunque no los molletes originales porque son demasiado planos)

-un huevo por persona

-una pizca de sal

-una nuez de mantequilla por persona

-aceite de oliva para freír

¿Cómo los preparamos?

Es super sencillo:

1. Abrimos los panes, no por la mitad, sino un poco más arriba y les quitamos la tapa.

2. Quitamos la miga del interior, dejando un dedo o así al fondo.



3. Por otro lado, separamos las clara del huevo de la yema. 

4. Introducimos en el fondo de cada pan una nuez de mantequilla, y, sobre ella, una yema de huevo con un poquito de sal.



5. Batimos las claras a punto de nieve (si estás haciendo varios, puedes hacerlas todas juntas), y rellenamos el resto del pan con ellas. Dejamos que sobresalga como una montañita.



6. Freímos cada pan en aceite muy caliente durante poco tiempo, menos de un minuto. Con la espumadera echamos aceite a la clara para que se haga también.

Una vez hechos, los ponemos en un plato con un papel absorbente debajo unos segundos. Servimos, y a disfrutar!



Hay multitud de variantes de la receta: por instagram me habéis dicho que algunas le echáis junto a la yema un poquito de jamón york y tomate, o un pelín de queso. Otro comentario me dijo que una vez hecho lo metía un poco en el grill para dorar la clara.

Al estar frito es un plato bastante contundente, y quiero probar a ver si queda rico haciéndolo solo al horno, sin freir.....os avisaré si consigo que salga bien el experimento!

Decidme ¿conocíais esta receta?

TERESA ZAFRA


arquitecta desde 2005, blogger desde 2010 y madre desde 2012. Abrí este blog hace más de 5 años para probar y ahora no puedo parar! Aunque la vida se le complique cada vez más, no se imagina ya su rutina diaria sin asomarse a este cuaderno de todo que es hoy el blog.

Si queréis más, nos vemos en Instagram







Mis gadgets de cocina favoritos

Por fin tengo una cocina diseñada por y para nosotros. Eso es un tema del que espero hablaros pronto, pero nos faltan algunas cosas y, la verdad, quiero esperar a tenerlo todo listo para enseñaros el resultado final.

La realidad es que nos sobra espacio para guardar, y no solo porque la cocina esté bien pensada y aprovechada, sino porque nosotros hemos ido simplificando mucho a lo largo de estos años y tenemos solo las cosas que realmente utilizamos. No nos verás sacar una vajilla especial el día de navidad, y los vasos chatos lo mismo los utilizamos para tomar yogur con fruta que para beber vino. Hemos conseguido ir ligeros de equipaje y estamos encantados.


Cocinamos bastante, y amortizamos mucho las cosas que tenemos. Por ejemplo, solo tenemos tres sartenes y, cuando se nos estropea una, reponemos ese tamaño y listo. Ahora, con el cambio de casa, nos ha tocado cambiar la sarten de las tortillas porque no funciona con nuestra nueva cocina de inducción. El resto, todo igual!



Aún así, tenemos algunos gadgets que podrían considerarse fuera de los clásicos básicos de cocina, pero que a nosotros nos hacen muchísimo apaño, porque son inventos muy buenos. Os voy a contar los 5 que más utilizamos, que creo que en realidad son las 5 únicas cosas "raras" que tenemos en la cocina:



1. Escurridor cuchara de Joseph Joseph. Lo compramos por casualidad en un viaje y sirve para todo. Para sacar la pasta del agua sin tener que vaciar la cacerola y correr el riesgo de quemarte, para escurrir fritos, para lavar frutas pequeñas....La usamos casi a diario.





2.Espiralizador de verduras. De este cacharrito ya os hablé cuando publiqué la receta de tallarines de calabacín con pesto de aguacate. El mío es muy sencillo, y, de hecho, creo que desde que lo compré hay modelos mejores a muy buen precio, aunque os digo yo que este va bien.





3. Gafas para cortar cebolla. Esto me parece el invento del siglo, porque yo, como la mayoría de vosotros, lo paso fatal cortando cebolla. Un día vi en los Stories de la genialísima Cristina Oria este invento, que ella siempre usa, y me fascinó. Os  confieso que mis gafas son comparidas: son las que usa Borja para cosas de bricolaje y que también usamos a la hora de cocinar.




4. Este último no lo tengo, pero lo quiero: una picadora manual.  Si habéis visto últimamente mi Instagram, habréis descubierto que mis peques están hechos unos cocineros. Eso hace que últimamente use menos la thermomix, porque darle a un botón no es, ni mucho menos, cocinar. Por eso, quiero hacerme con una picadora manual, que se acciona con cuerda, porque es una forma sencilla para que los niños me ayuden pero sin tener que picar todo a mano. Es cómoda y mucho más fácil de limpiar que la thermomix. La más famosa es la de la marca Rotomac, peor hay un montón de opciones para elegir.




Pues eso, ahora que llega la navidad me parece que esta va directa a la carta de los Reyes Magos.


El resto, como os digo, los uso muchísimo y me funcionan fenomenal.

Contadme, qué gadgets de cocina son vuestros favoritos/imprescindibles?


TERESA ZAFRA


arquitecta desde 2005, blogger desde 2010 y madre desde 2012. Abrí este blog hace más de 5 años para probar y ahora no puedo parar! Aunque la vida se le complique cada vez más, no se imagina ya su rutina diaria sin asomarse a este cuaderno de todo que es hoy el blog.

Si queréis más, nos vemos en Instagram







Miércoles de arquitectura: un apartamento azul en Paris

El azul es mi color favorito. Por eso, este apartamento que la arquitecta parisina Anne-Laure Dubois reformó para hacer de él su vivienda familiar, me chifla.

Utilizar un mismo color como hilo conductor de una vivienda completa es una apuesta arriesgada: normalmente tomamos colores diferentes para diferentes estancias pero, en este caso, creo que el resultado es muy armónico y realmente bonito.

Por eso, os lo traigo a este miércoles de arquitectura porque me sirve de inspiración para terminar los detalles de mi casa.Si os digo que ahora quiero un sofá azul me entendéis, verdad?






















fotos vía

Decidme ¿os gusta la idea de tomar un solo color como hilo conductor de vuestra vivienda?




TERESA ZAFRA


arquitecta desde 2005, blogger desde 2010 y madre desde 2012. Abrí este blog hace más de 5 años para probar y ahora no puedo parar! Aunque la vida se le complique cada vez más, no se imagina ya su rutina diaria sin asomarse a este cuaderno de todo que es hoy el blog.

Si queréis más, nos vemos en Instagram







Maternidad: El método de la espina y la rosa

La adolescencia en esta casa ha empezado a los 5. Mi hijo mayor tiene cambios de humor y le cuesta comunicarse con nosotros. A veces, porque sabe que lo que nos tendría que contar no nos va a gustar (alguna gamberrada) y, otras veces, porque le cuesta centrarse en hablar con nosotros (prefiere jugar o se le ocurren mil cosas más interesantes que hablar con sus padres).

Evidentemente, lo que digo de la adolescencia es una exageración, pero sí que empezamos a ver signos de que Martín tiene una vida fuera de nuestro núcleo familiar. Al fin y al cabo, la adolescencia es más o menos eso: en la infancia los padres son el centro de la vida del niño y en la adolescencia el niño toma consciencia de que hay más entornos e influencias (principalmente los amigos), y los padres pasan a ser un satélite más. Lo he explicado regular pero  espero que se entienda más o menos.

El caso es que para comunicarme con los peques me toca recurrir a trucos, como ya os conté hace un par de años (cómo abrir canales de comunicación con tus hijos pequeños), y tengo uno que es la estrella. Es el método de la espina y la rosa y no es mío, lo leí hace tiempo en el link que os dejo, pero me ha funcionado tan bien que quería compartirlo.

El truco consiste en preguntar a los niños cual ha sido el mejor y el peor momento de su día. Podemos hacerlo en el camino de vuelta a casa, si tenemos la suerte de poder recogerlos del coche, o por la noche mientras cenamos o cuando estamos todos en casa.
En casa todos participamos. Los mayores también contamos momentos, aunque a veces son inventados porque nuestros peores momentos reales no suelen ser cosas que el público infantil pueda entender, pero así damos ejemplos y todos participamos.



A veces cuesta más, a veces salen solos, pero siempre sacamos algo. Como Martín y Nico van al mismo cole, a veces nos cuentan cosas el uno del otro y eso también es divertido.

Es importante no presionarles, ni dirigirles, aunque a veces haya que darle alguna ayuda. Por ejemplo, para Nico, que va a cumplir 4 años, el mejor momento siempre está relacionado con su padre o conmigo: "cuando me has recogido", "cuando me has dado la merienda".....Por eso intento preguntarle nada más salir del cole porque como le pregunte antes de acostarse solo habla de nosotros. Me encanta, la verdad, que quiera estar (aún) tan cerquita nuestra, pero me gusta también saber qué sensaciones y experiencias tiene en el colegio.

Decidme ¿conocíais este método? ¿Utilizáis otro parecido que sea interesante compartir? 





TERESA ZAFRA


arquitecta desde 2005, blogger desde 2010 y madre desde 2012. Abrí este blog hace más de 5 años para probar y ahora no puedo parar! Aunque la vida se le complique cada vez más, no se imagina ya su rutina diaria sin asomarse a este cuaderno de todo que es hoy el blog.

Si queréis más, nos vemos en Instagram







copyright © De lunares y naranjas