Regalos para el día del padre 2019



Queda menos de una semana para celebrar el día del padre y, aunque yo no le doy una importancia especial a este día, sí que me gusta utilizarlo como excusa para tener un detalle con Borja. Si no me da tiempo por algo, no pasa nada, pero si me pilla con ganas y tiempo, celebramos un poquito.


Evidentemente, ninguno de los regalos que yo pueda comprarle le llegará a la suela del zapato de los que traerán los niños del cole. Les hace una ilusión tremenda y, como además aquí el 19 de marzo es festivo, se emocionan dándoselo con toda la ceremonia del mundo "cierra los ojos, ábrelos ya....".

De todas formas, aunque mi regalo no vaya a ser el top, como os digo, suelo tener un detalle. Este año no tengo claro aún qué será, pero tengo algunas ideas que comparto con vosotros en este post. A ver qué os parecen!


1. kit para hacer pan artesano,de Preciosea, 2. pack gourmet de Real Fábrica, 3. cargador inalámbrico para el móvil de Ikea, 4. agenda 100% productividad, de Preciosea, 5. mochila con compartimento para ordenador de Eastpack, 6. juego de ingenio IQ Fit, 7. reloj Skagen, 8. zapatillas de Converse

Decidme ¿tenéis ya vuestro regalo o no soléis celebrar este día?



TERESA ZAFRA


arquitecta desde 2005, blogger desde 2010 y madre desde 2012. Abrí este blog hace más de 5 años para probar y ahora no puedo parar! Aunque la vida se le complique cada vez más, no se imagina ya su rutina diaria sin asomarse a este cuaderno de todo que es hoy el blog.

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Un desayuno mágico

Entre semana siempre desayuno sola. Nuestra organización familiar consiste, básicamente, en que yo entre a trabajar muy temprano para poder salir a tiempo y recoger a los niños del colegio. Borja se encarga de llevarlos al colegio por la mañana y desayunar con ellos. 
Creo que nos apañamos muy bien pero sinceramente echo de menos desayunar todos juntos. Por eso, el fin de semana lo doy todo y suelo poner la mesa bonita, preparar cosas ricas y disfrutar de ese tiempo que de lunes a viernes no tengo.

La semana pasada, además, estrenamos mantel de lino,  de un color que habitualmente no usamos en casa. Cuando quiero cosas rosas estoy siempre en minoría y, por eso, tener un mantel de este color es para mí una gran novedad. Viene con 6 servilletas a juego y, ahora que hemos decidido dejar de usar en nuestro día a día servilletas de papel, nos vienen fenomenal.




Los niños tomaron croissants (un día es un día!) y nosotros tostadas con aguacate. Pocas cosas me gustan más que una buena tostada de aguacate, las disfruto muchísimo!

Además, fresas, granola casera y yogur para todos! La verdad es que más que un desayuno fue un brunch en toda regla....




Como sé que me vais a preguntar, los vasos con nuestras iniciales son de Design Letters. Los posavasos de madera de Curiosite, aunque no sé si los tienen porque son de hace mucho, y del resto de cosas no tengo mucha referencia, ya que son cosas que han estado en casa desde siempre y algunas ni sé de donde vienen!

Ah, bueno...el cuenco triangular con los croissants lo pintó una amiga mía en mi despedida de soltera (es una larga historia), y la cafetera y el azucarero son de Alessi. Y no me olvido de la botella con tapón de corcho, que muchas tendréis en casa porque es de Ikea, un hit de ventas porque la verdad es que es un diseño precioso. Ahora la he visto también pequeña y es ideal.







El desayuno es, como os digo, uno de mis placeres del fin de semana. Me encanta hacerlo sin prisa y disfrutando en familia.

Y vosotros ¿cómo desayunáis el fin de semana?




TERESA ZAFRA


arquitecta desde 2005, blogger desde 2010 y madre desde 2012. Abrí este blog hace más de 5 años para probar y ahora no puedo parar! Aunque la vida se le complique cada vez más, no se imagina ya su rutina diaria sin asomarse a este cuaderno de todo que es hoy el blog.

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Queridos hijos: no os metáis con vuestros compañeros

Mis hijos se llevan dos años, lo que se traduce en dos cursos. El mayor tiene 6 años y está ya en primaria y el pequeño tiene 4 y  está aún en educación infantil. Noto mucho con estas edades la diferencia entre el ambiente escolar al que pertenecen uno y otro. Hace unas semanas, jugaron un torneo benéfico de fútbol en el colegio, y, mientras que en el equipo del pequeño no tenían muy claro en qué portería había que marcar ni quién estaba en su equipo, y celebraban hasta los goles del contrario, en el del mayor, a pesar de que había buen ambiente, sí que comentaban quién jugaba peor, quien mejor y qué rollo que fulanito está en mi equipo, porque no sabe jugar.
Es inevitable que a medida que los niños crecen empiecen a perder la inocencia y el todos son mis amigos, y, como todas las madres, algunas veces siento miedo a que mis hijos puedan sentirse rechazados en el colegio

Hay una cosa que tengo clara: algunos niños son crueles y no puedo controlar lo que puedan decirle o hacerle a mis hijos, y esta realidad, como ya os digo, me da miedo. Me imagino que la práctica totalidad de los padres/madres que estáis leyendo estas líneas habéis pensando alguna vez en esto.

Y, precisamente pensando esto me di cuenta de algo bastante obvio: si bien no puedo influir en cómo se porta el resto de los niños con mis hijos, sí que tengo influencia sobre cómo se comportan mis hijos con sus compañeros. 
Hace algunos años compartí con vosotros mi teoría de que los niños asimilan las cosas por repetición, y que decirles una misma cosa casi cada día hace que la idea se les quede dentro. Usaba mucho esto cuando estaban en la guardería, y ahora he retomado la estrategia: les digo a los dos, pero especialmente a Martín, casi a diario, que sean siempre amables con sus compañeros, que nunca insulten a nadie y que no imiten, critiquen o den de lado a ninguno de los niños con los que interactúan cada día.

Soy de la idea de que todos los niños sin excepción sufren a lo largo de su vida escolar algún episodio de acoso o rechazo. Todos han escuchado alguna vez el: contigo no juegoya no soy tu amigo o prefiero sentarme con fulanito. Aunque sea de forma puntual o leve todos los niños conocen la sensación de sentirse rechazado, inferior o poco importante.

Nico y Martín la conocen. Los dos, como todos los niños, han llegado alguna vez a casa diciendo Carolina ya no es mi amiga o Yo quería ponerme con Luis y me ha dicho que no. Y estas experiencias, aunque  duelan, son grandes oportunidades.

Cada vez que  mis hijos me cuentan un problemilla de este tipo (porque gracias a dios son problemillas),  les pido que busquen este sentimiento de rechazo que ellos han sufrido y que lo utilicen para aprender lo que los insultos y los malos gestos o malas maneras provocan en aquel que los recibe.

Creo que si todos los padres de todos los niños intentaran inculcar este tipo de valores en casa, el acoso escolar se reduciría drásticamente. Si les enseñamos que no son más guapos, ni más listos, ni mejores que nadie, sino que cada uno de sus compañeros tiene sus virtudes y que cada uno siente dolor ante los desplantes de los demás, los colegios serían lugares mucho más amables.

No estoy descubriendo la pólvora, pero en los años que llevan mis hijos escolarizados nadie me ha dicho a mí esto que realmente parece obvio. Sé que cuando sean más mayores tendrán mediadores de patio y que los colegios ponen herramientas para evitar el bullying pero, sinceramente, sigo pensando que es cuando son pequeños cuando deberíamos sentar las bases para que los niños empaticen con el que tienen al lado y entiendan que el objetivo de esta vida es poner nuestro granito de arena para que el mundo sea un lugar mejor.



TERESA ZAFRA


arquitecta desde 2005, blogger desde 2010 y madre desde 2012. Abrí este blog hace más de 5 años para probar y ahora no puedo parar! Aunque la vida se le complique cada vez más, no se imagina ya su rutina diaria sin asomarse a este cuaderno de todo que es hoy el blog.

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Las ventajas e inconvenientes de una cocina abierta al salón

Hace ya dos semanas que os enseñé por aquí la cocina de mi casa nueva, que compramos en Ikea. En ese post me centré en el resultado final de la cocina, y dejé para otro post (este) el contaros por qué nos decidimos a abrirla al salón y cómo estaba funcionando en nuestro día a día. 
Lo primero, deciros que abrir la cocina al salón no era un concepto que estuviera como idea en nuestra mente antes de comprar esta casa, sino que fue al estudiar cómo vivir en este piso en concreto, cuando nos dimos cuenta de que la mejor solución era abrir la cocina al salón.
¿Por qué? Por dos motivos: el principal, que la configuración de la fachada hace que la cocina original tenga poca luz, y el segundo, que la geometría y distribución de la vivienda permitía que ese espacio cocina-salón integrado fuera muy compacto y práctico, pero a la vez amplio.

Además, para tomar la decisión definitiva tuvimos en cuenta varios factores:

1. Que la casa tiene una terraza/lavadero en la que podíamos ubicar caldera, lavadora y alguna cosa más que no queríamos tener en la cocina.

2. Que, aunque cocinamos mucho, nuestra forma de cocinar es muy de horno, de pocos fritos y guisos......poco ruidosa.

3. Asumimos que invertiríamos en una campana extractora que fuera potente, pero silenciosa en la medida de lo posible, y a la vez estética.

4. Siempre hemos sido muy ordenados. En mi humilde opinión (es la mía pero cualquier otra opinión es perfectamente válida), una cocina abierta al salón hay que tenerla limpia y ordenada. Si eres de los que dejan los platos sin fregar para el día siguiente, mejor independiza las estancias. 

¿Cuáles son las ventajas de esta cocina abierta?

1. Para nosotros, que tenemos hijos pequeños, el poder estar todos juntos y cocinar controlando a los niños mientras juegan o ver la tele, es un punto a favor. Para esto, fue fundamental nuestra decisión de colocar tanto la placa de inducción como el fregadero mirando hacia el salón. Tenemos guardada la televisión que teníamos antes en la cocina porque ya no tiene sentido!
2. La comodidad, claro está, de tener todo a mano.

3. El espacio total, al estar integrados las dos estancias en una sola, es mucho más grande.

4. Con la luz ocurre exactamente igual: tenemos mucha más luz que si no hubiéramos unido los ambientes.

¿Y las desventajas?

1. El ruido en determinados momentos, aunque en nuestro caso no son muchos. Programamos el lavavajillas que es lo que más ruido hace, para que se ponga en marcha cuando nos acostamos o nos vamos de casa, así que lo único que molesta a veces es la thermomix o la batidora. Nuestra campana, por ejemplo, es muy potente pero muy silenciosa. Ya os he contado que decidimos invertir en una buena para luego tener confort, tanto de absorción de olores y humo como de ruidos.

2. Hemos perdido una habitación, es así. Aunque nuestra casa tiene 4 dormitorios, así que en este caso no creo que la echemos de menos, pero, por ejemplo, en nuestra casa de antes yo he trabajado alguna vez en la mesa de la cocina porque había mucho silencio cuando los demás veían la televisión. Ahora no puedo pero, como os digo, tenemos 4 habitaciones más.

3. Los olores. Esta no la hemos sufrido, pero entiendo que puede llegar a pasar. Como os contaba antes no somos de freír ni de muchos guisos, pero me imagino que si tenéis costumbre de cocinar de esa forma puede que notéis olor en el salón. Aunque....también os digo que cuando he hecho salmón a la plancha en mis otras casas también me ha olido el salón aunque fuera independiente!

¿La valoración final?

Llevamos 5 meses en la casa nueva y, de momento, puedo decir que estamos encantados, especialmente a la hora de la cena, en la que se crea un momento muy especial entre todos.  Como la zona de comer, con las banquetas, está en la misma encimera que la placa y el fregadero, nos vemos en todo momento cuando unos están cenando (normalmente los niños ) y otros cocinando o recogiendo.

¿Os lo recomiendo?

Pues depende mucho de la distribución de la casa, de vuestras necesidades y de vuestros gustos. Como os digo, hay casa que piden esto, otras que no...es todo un mundo y, si alguna vez necesitáis ayuda, podéis escribirme un email (delunaresynaranjas@gmail.com)



TERESA ZAFRA


arquitecta desde 2005, blogger desde 2010 y madre desde 2012. Abrí este blog hace más de 5 años para probar y ahora no puedo parar! Aunque la vida se le complique cada vez más, no se imagina ya su rutina diaria sin asomarse a este cuaderno de todo que es hoy el blog.

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