Buenos días!
Si hay una marca que debería estar patrocinándome desde hace años, esa es Starbucks. Me encanta su imagen corporativa, me encantan sus cafés, sus tartas de zanahoria y su wifi gratis, que ahora nos parece una obviedad pero que hace unos años era un lujazo.
Sé que esta cadena tiene sus detractores, y los respeto, pero, en este post me váis a permitir que hable muy bien de ellos y de las cosas que hacen.
Como os digo, hasta ahora todo lo que había consumido en Starbucks lo había pagado yo (una pequeña fortunita, si sumo todo), y por eso, cuando
Pili me propuso ir a probar sus nuevos frappuccinos de yogur gratis, no me pude resistir. Tanto para Pili como para mí fue necesario que se alinearan los planetas para poder salir un par de horas de ese exilio social que algunos llaman maternidad. En realidad, ni alineación ni nada, Pili se fue con 4 de sus 5 hijos y yo con el único que tengo, y, ya de paso, con mi marido al que, menos mal, también le gusta mucho Starbucks, o que, por lo menos, hace como que le gusta para no acabar en un divorcio conflictivo.
(en la foto veis a Pili haciendo una foto a sus hijas)
Sin enrollarnos más, os cuento que los nuevos frappuccinos de yogur están bien ricos. A priori pensaba que el de frutos rojos sería mi favorito, pero, sorpresas de la vida, el de banana me gustó más aún, es la bomba!
(le he cogido robadas estas dos fotos para que veáis las bebidas en cuestión a mi querida
Rocío, que fue al evento que hicieron la semana anterior en Sevilla, porque con un acompañante de 18 meses, pocas fotos pude hacer)
La verdad es que pasamos una tarde genial, con nuestras bebidas fresquitas, nuestro fotomatón para hacer el tonto, y nuestro ratito para ponernos al día, en el que nos encontramos también con
Silvia. Los peques, menos mal, disfrutaron tanto o más que nosotras.
Martín también merendó, pero él los frappuccinos no los probó. Si véis en esta foto (que le he cogido prestada a
Mavi, no tengo remedio), podréis ver el "después": la copa de la izquierda estaba llena de unas fresas de anuncio que acabaron todas en manos (y boca) de mi pequeño "monstruo de las frutas". Es un tío sano, es la realidad.
Muchas gracias a Starbucks por invitarnos, después de tantos años siendo clienta ya me tocaba! Lo dicho, no dejéis de probar estos frappuccinos de yogur si este verano pasáis cerca.
besos a todos y feliz fin de semana!
Teresa