Son muchas las veces que os he contado por aquí que cuando tuve a mi primer hijo decidí que iba a intentar seguir haciendo, en la medida de lo posible, las cosas que me gustaban hasta entonces. Una de ellas es, sin duda, viajar. Aunque los viajes han cambiado la forma, el ritmo y el contenido, no hemos dejado de hacerlos y la verdad es que, como siempre os digo, es la mejor de las inversiones. A los niños les abre la mente, les hace entender que no somos el centro del mundo, y. sobre todo, que existen realidades diferentes a la suya. Yo la verdad es que no lo cambio por nada.
Pocas veces, además, hemos hecho un viaje orientado completamente en lo infantil. Por ejemplo, hace dos años fuimos a París y repartimos el tiempo entre un día que pasamos en DIsneyland París y tres en la propia ciudad viendo otro tipo de cosas. Les gustó mucho la Torre Eiffel, evidentemente, pero disfrutaron también de museos y otro tipo de visitas menos infantiles a priori. Nico solo tenía año y pico, pero Martín, con dos años más, sí que se enteró de más cosas.
Os confieso que cuando fuimos allí no tuvimos mucho tiempo de preparar el viaje y hubo cosas de las que a priori no llevaba mucha información. Por ejemplo, lo que hoy quería contaros, el Museo del Louvre, que es visita obligada en París pero que tiene su miga.
¿Qué tenéis que saber si visitáis esta atracción turística con niños?
1. Es una idea estupenda contratar una visita guiada al Museo del Louvre. El museo es tan grande que es muy fácil perderse, no saber qué alas son las más interesantes o dónde están esos cuadros que no podemos perdernos por nada del mundo. Además, coger visita guiada os ahorrará las colas en los tickets y la entrada.
2. Cuidado con las sillas de paseo. Son la mejor opción para llevar a los niños pequeños y bebés, porque el museo es enorme, pero hay que tener en cuenta que lo de llegar a ciertos sitios en ascensor es misión imposible. Nosotros íbamos con dos sillas, una para cada niño, y fue bastante peliagudo llegar a algunos sitios. Por suerte, no fueron pocos los desconocidos que se ofrecieron a ayudarnos para bajar y subir escaleras, sobre todo en el tiempo que los dos niños se nos quedaron dormidos a la vez!
3. Si necesitas parar a comer, el Louvre tiene cafetería interior pero, en la salida, tiene un centro comercial completo con todo tipo de restaurantes, tiendas y franquicias. Se llama Carrousel du Louvre y, al verdad, es precioso.
4. Si estáis pensando en el presupuesto de vuestro viaje, tenéis que saber que los menores de 18 años tienen la entrada gratis. La entrada general vale unos 17 euros, así que es una noticia excelente pensar que no tenéis que pagar por vuestros hijos si son menores de edad.
4. Si estáis pensando en el presupuesto de vuestro viaje, tenéis que saber que los menores de 18 años tienen la entrada gratis. La entrada general vale unos 17 euros, así que es una noticia excelente pensar que no tenéis que pagar por vuestros hijos si son menores de edad.












