Mostrando entradas con la etiqueta simplificando. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta simplificando. Mostrar todas las entradas

Simplificando: vaciando el cuarto de baño

Hace un par de semanas iniciaba nueva sección en el blog. Os contaba que terminé 2017 algo cansada y que en este 2018 me apetecía mucho simplificar. Ese primer post lo dediqué contaros mis dos meses sin compras (que ya son 3 y que espero que sigan subiendo), y hoy vuelvo a la carga con otro tema con el que me he puesto a tope este año: vaciar mi baño.

Somos muchas las que sin querer vamos acumulando más cremas, geles, maquillaje o incluso pastas de dientes de las que podemos llegar a usar. Entre regalos, caprichos y veces que compramos algo sin ser muy conscientes de que no nos hacía falta, el cuarto baño se llena sin remedio. Quiero simplificar mi baño y, por eso, he combinado este propósito con el de no comprar, así que ando gastando todo lo que tengo por ahí para:

1. No comprar
2. No tener más de lo necesario.

En estos tres meses ya he terminado unos cuantos botes, y ya que estaba, aprovecho para contaros qué me han parecido cada uno de los productos que he acabado y si los volvería a comprar o no:

1. Crema anticelulítica Elancyl Slim Design. De resultados no sé si hablaros, está claro que deberías exigirle resultados a una crema de este tipo cuando combinas su uso con dieta, y en mi caso no ha sido así. Por eso, os diré que me encanta el aroma y también la textura/consistencia (es MUY fácil de aplicar) y que sí, que volvería a comprarla (aunque ahora tengo que usar otra que tengo de Somatoline que tenía también sin abrir)



2. Crema hidratante Nuxe Reve de Miel.De momento, todo lo que he probado de Nuxe me gusta, es la verdad. Esta crema tiene una textura muy suave y un olor absolutamente delicioso. Cuando termine otras que tengo por ahí, es probable que esta sea la elegida en mi primera compra post-vaciado.




3. Kiehl's musk lotion. Esta crema, que estoy ahora terminando, no termina de convencerme. Me parece que tiene una fragancia demasiado masculina, si bien no pone por ningún sitio que esté pensada para hombres. Me parece demasiado densa y no creo que la vuelva a comprar.




4. Serum Shiseido Ultimune. Esta es otra marca de la que no recuerdo nada que no me haya gustado. Me queda un culín y me está dando pena que se acabe, la verdad, creo que con eso os lo digo todo. 




5. Agua de avena de Paquita Ors. Uno de los motivos por los que tengo el baño lleno de cosas que no he usado, es porque descubrí los productos de Paquita y me gustaron tanto no quería utilizar otros. Ahora, como os digo, me he propuesto usarlos todos, y puede que luego vuelva a la paquitamanía, porque sus productos son geniales. De momento, a por agua de avena seguro que vuelvo porque no tengo producto por usar que lo sustituya y porque es realmente buena.



6. Acondicionador de pelo Hamman Happiness de Rituals. Os voy a decir la verdad: lo compré en un córner muy pequeñito de la marca en el que sólo tenían los productos de cabello de esta línea de Rituals. Aún así, sin poder elegirlo, me encantó. El champú también, aunque ya lo acabé hace un par de meses. 




Ayer, justo después de hacer las fotos del post, tiré ya unos cuantos de estos botes a la basura, y mi estantería del baño ya está más ligera...a ver si continúo y llego al verano con los justo e imprescindible! ¿Alguien se anima?



TERESA ZAFRA


arquitecta desde 2005, blogger desde 2010 y madre desde 2012. Abrí este blog hace más de 5 años para probar y ahora no puedo parar! Aunque la vida se le complique cada vez más, no se imagina ya su rutina diaria sin asomarse a este cuaderno de todo que es hoy el blog.

Si queréis más, nos vemos en Instagram







Simplificando: dos meses sin compras

Terminé 2017 muy cansada. Cansada de tener una vida tan complicada, de sentir que mi vida abarca más de lo que puedo manejar. Así que decidí empezar 2018 aligerando mi vida, mis rutinas, mi casa y mis problemas.  Tomé también la decisión de hacerlo poco a poco, nada de "hoy 1 de enero empiezo una vida nueva", sino hacerlo tomándome mi tiempo en analizar y ver qué cosas podíamos ir simplificando. ¿Un ejemplo? El post que os escribía hace unas tres semanas, en las que os preguntaba si bañabais a vuestros hijos todos los días. Desde entonces y, con vuestros comentarios como empujón final, he dejado de preocuparme por bañar a los míos a diario y, desde entonces, vivo más relajada. 

Este ha sido uno de los cambios que poco a poco van llegando a mi vida, para descomplicarme, y, aunque ha habido varios, hoy quiero hablaros del primero, que tuvo lugar cuando llegaron las rebajas de enero y, agobiada por toda la avalancha de regalos y comprar navideñas, decidí que durante las rebajas no iba a comprar nada. Al final, fui un día de tiendas y compré tres prendas para Martín, mi hijo mayor, solamente para que el año que viene tenga algo que ponerse y ahorrar un poco. Para mí, ese mismo día en el que pisé Zara, compré un vestido de la sección kids por 5,99 euros que ha sido mi "compra estrella" del año, sobre todo porque ha sido la única.

Como imaginaréis quienes seguís el blog, a mí me gusta estrenar, comprar e ir de tiendas, pero estaba tan saturada que no lo echo de menos. Sumo a ello que ahora mismo vivo en una casa que tiene unos armarios bastante limitados en los que no me cabe nada. No hago más que tirar y, la verdad, no echo en falta comprar porque después me viene el problema de dónde meterlo.




Cada vez estoy más convencida de que parte del proceso de madurar comprende el ir aprendiendo a desprenderse de lo superfluo y, lamentablemente, todos tenemos apego a muchas cosas que realmente no necesitamos, ya sea ropa, muebles, discos o libros. Sobre todo, me preocupa adquirir cosas de las que sé que pronto me desprenderé y que terminarán siendo un residuo. Creo que si fuéramos conscientes de verdad de toda la basura que generamos a lo largo de nuestra vida, nos asustaríamos mucho. Por lo pronto, según el Instituto Nacional de Estadística, en 2014 cada español generó 459 kilos de basura. Esto es más de un kilo al día, da qué pensar, verdad?




Creo que de momento voy a seguir sin comprar, sin dedicar tiempo a visitar tiendas, y cambiándolo por:

-  mantener mi armario ordenado para tener la ropa a la vista.
-  ir cambiando el orden de vez en cuando para rotar las prendas y que todas queden a la vista una temporada.
-  cuidar más las prendas que tengo para que me duren más (me cuesta mucho!)
-  sustituir las tardes de tiendas por tardes de paseos, playa o gimnasio.




Decidme, ¿alguna vez habéis tenido una sensación parecida, de no llegar, de necesitar reducir el número de cosas que os preocupan u os ocupan?

Queda inaugurada la sección del blog en la que intentaré contaros como estoy simplificando mi vida, espero que os guste y que me contéis vuestras experiencias!



TERESA ZAFRA


arquitecta desde 2005, blogger desde 2010 y madre desde 2012. Abrí este blog hace más de 5 años para probar y ahora no puedo parar! Aunque la vida se le complique cada vez más, no se imagina ya su rutina diaria sin asomarse a este cuaderno de todo que es hoy el blog.

Si queréis más, nos vemos en Instagram







copyright © De lunares y naranjas