Buenos días!
Si pasasteis por el blog el martes pasado, ya conoceis la nueva sección: El Armario Perfecto. Para las que no, pinchando aquí podeis ver el primer post de la serie.
En esta segunda entrega, quería tratar con vosotros el (famoso) tema de las "prendas básicas que no deben faltar en nuestro guardarropa".
Si habeis leido o escuchado a estilistas, personal shoppers y expertos en moda, sabreis que el tema de los básicos es fundamental si queremos ser mujeres elegantes y con estilo.
No me sé todos los básicos, y ni siquiera sé si hay una lista "oficial", pero de lo que he leído me suena que debo tener en el armario un abrigo negro, unos pantalones negros, un trench, unos vaqueros, una camisa blanca y unos tacones negros.
El concepto en sí es el siguiente:
Loa básicos son prendas relativamente atemporales que nos van a servir de base para crear infinidad de looks y que, como vamos a usar mucho, debemos comprarnos de buena calidad. Primero, para que nos duren y aguanten el trote y segundo, porque si los vamos a llevar mucho y son prendas "buenas", tendremos clase.
Al pensar un rato en la parte que dice " nos van a servir de base para crear infinidad de looks y que, como vamos a usar mucho..." es cuando me empiezo a cuestionar toda la historia esta de los básicos, porque una cosa es comprarme un trench y otra tener que usarlo a tope. Claro que, si no lo voy a usar muchísimo, ¿para qué me voy a gastar un dineral en comprarme uno bueno?
Realmente, si no lo voy a usar mucho, no es un básico. Y es que en concreto, en el caso del trench, lo he intentado pero no me sale llevarlo. Creo que no va con mi estilo ni con el lugar donde vivo.
Me probé muchos, pero ninguno "me decía nada". Al vérmelos puestos, solo podía pensar:
1. Aquí llueve poquísimo y esto es para la lluvia.
2. El color "trench básico" no favorece nada a las morenas de piel blancucha como yo.
3. El trench no abriga, en invierno no me sirve.
4. En verano dará calor....¿solo me lo voy a poder poner en entretiempo?
5. Dios mío...no tiene capucha.
Total, que nunca he tenido trench en el armario.
Es posible que a vosotras os pase lo mismo con alguna de las prendas consideradas "básicas": igual nunca llevais vaqueros, o no soleis vestir de negro, u os espantan las camisas blancas.
¿Significa eso que nunca vestirmos bien? ¿O que esto de los básicos no nos sirve?
Pues mi conclusión final es que ni lo uno ni lo otro.
Vereis, creo realmente que la teoría de los básicos funciona, pero que nuestras prendas básicas no las define un artículo que leamos, ni un libro, ni una persona, sino nuestro propio armario y el estilo personal que hemos adquirido a lo largo de los años.
Un ejemplo:
En mi día a día, no suelo vestir de negro, luego...no tengo bolso negro de diario. Sin embargo, si observo mi armario y pienso en su evolución a lo largo del tiempo, me doy cuenta de que desde hace 10 años nunca falta en él un abrigo azul marino de corte marinero y un bolso azul. He ido renovando a lo largo del tiempo, pero siempre ha habido uno.
La conclusión es que el abrigo azul de corte marinero y el bolso azul marino son dos básicos de mi armario.
Así, poco a poco, podemos ir confeccionando nuestra lista de básicos, observando lo que nos ponemos y lo que tenemos.
Si es cierto que la ropa es muchas veces una manifestación de nuestra forma de ser, es evidente que los básicos no pueden ser los mismos para todos.
Si es cierto que la ropa es muchas veces una manifestación de nuestra forma de ser, es evidente que los básicos no pueden ser los mismos para todos.
Diferente es, claro está, si no estamos contentos con lo que tenemos y con cómo lo usamos. Entonces, si queremos hacer una renovación completa de armario y estilo, nos interesa contratar un profesional que nos oriente y es muy probable que el tema de los básicos "de libro" nos ayude mucho.
El tema de la calidad, por supuesto, es relativo. Tampoco está tan claro que un básico tenga que durarnos toda la vida. Igual preferimos comprarnos un pantalón negro de Zara diferente cada año, en función del corte o tejido que esté de moda, renovándolo cada temporada. Hacer una inversión importante en una prenda de ropa es delicado, porque si te equivocas y luego la prenda no te da el resultado esperado, estás hipotecado!
Es decir, si me compro un pantalón de Zara por 29,95 y luego no me lo pongo apenas, no es lo mismo que irme a Maje, gastarme más de 100 euros en un pantalón y que luego no me resulte cómodo y se quede colgado en el armario.
En mi opinión, las compras caras tienen que ser fruto de dos flechazos consecutivos:
1. El primero, al ver la prenda
2. El segundo, al vernos en el espejo con ella puesta.
Si dudas sobre si comprarte algo o no....no te lo compres!
Es igual que cuando mi marido y yo fuimos a Ikea a ver sofás sin tener muy claro si compraríamos uno o no. Estuvimos en la tienda debatiendo el tema durante 45 minutos, sentados en un sofá. A los 45 minutos mi marido me dijo: "Llevamos todo este tiempo sentados en este sofá sin habernos dado casi cuenta. Este es EL SOFÁ".
Evidentemente, compramos ese modelo sin tener ninguna duda.
Otro punto clave en el tema de los básicos, aparte del de la calidad, es el de la cantidad. Si, como en mi caso, el bolso azul marino es un básico, puedo elegir entre tener un montón de bolsos azul marino para ir intercambiándolos o tener solo uno.
Las más fashion me direis que no vamos a ir siempre con el mismo bolso, que habrá que tener varios, pero yo, desde mi experiencia, os digo que yo me quedo con un solo bolso que sea "el perfecto".
¿Por qué?
Un auto-ejemplo para que penseis vosotras:
Pensad en un color del que tengais varios bolsos. Pensad cuánto utilizais cada uno. Seguro que no usais todos por igual. Pensad en cuánto os ha costado cada uno y en cúanto han costado los que apenas usais. ¿No habría sido mejor invertir todo ese dinero en un bolso bueno, precioso y que os resulte cómodo de llevar?
Hubo un día en el que, harta de tener tres bolsos azules (baratos) que no me acababan de convencer, y cansada de cambiar entre ellos sin que ninguno me maravillara, decidí buscar "el bolso azul definitivo". Fue caro, me costó casi un año encontrarlo, sí, pero mereció la pena. Diez meses después de comprarlo sigo pensando que no quiero llevar otro bolso azul nunca, no me canso de usarlo todos los días (todos los días que voy de azul, claro) y creo que incluso he ahorrado dinero: mejor una gran inversión que vayamos a amortizar que muchas pequeñas inversiones de las que luego no sacamos provecho. Haced números y vereis.
Queda claro que el momento compra y el encontrar el bolso perfecto ajustado a nuestro presupuesto es complicado. No lo niego porque yo lo he sufrido, pero, al menos en mi caso, como ya os he dicho, me compensó.
Conclusiones:
- Los básicos existen, están ya en nuestro armario. Son aquellas prendas a las que sacamos más partido y que más nos ponemos.
- Es importante cuidar los básicos, un buen básico puede ser la clave de un gran look.
- Hay que tener mucho cuidado al comprar un básico caro: hay que asegurar que amortizaremos la inversión. Si tienes dudas sobre una prenda cara: no la compres.
¿Y vosotras? ¿Cómo gestionais el tema de los básicos? ¿Os creeis la teoría a rajatabla o teneis vuestras propias variaciones?
besos y feliz martes!
teresa










