Buenos días!
El viernes pasado os enseñé algunos detalles del bautizo de Martín, que celebramos el pasado mes de Julio muy cerca de ValenciaOs prometí en ese post que hoy os contaría más cosas, con más detalle, sobre la organización y decoración.
Nos habría gustado mucho que la fiesta fuera un “bautizo y algo más” en toda regla, pero, por problemas de agenda, Macarena no pudo estar ese día. Nos ayudó mucho a prepararlo, a darnos ideas y a prestarnos atrezzo, y, desde ya os digo, que os recomiendo 100% sus servicios porque lo hace todo de cine.
Como os digo, Macarena nos preparó unos carteles de madera preciosos para indicar las zonas del bautizo y anunciar el bautizo en sí.
Además, con su ayuda montamos toda una estructura de lámparas de papel cubriendo el patio interior de la casa, donde se celebró la mayor parte de la fiesta.


Para la comida, confiamos en un catering “de toda la vida” que se llama Aegil, que nos dejó todo listo para comer, dejando un buffet repartido en varias zonas para que pudiera haber varios ambientes en la fiesta.
La parte más divertida fue montar las bebidas y los postres. Para los postres, nos inventamos una barra de helados, llevamos nuestra cafetera de cápsulas de casa y compramos horchata, que tuvo mucho éxito como “recena”.
Los niños también tuvieron su espacio especial. Les dejamos el sitio más bonito de la casa, la cocina, que tenía una mesa preciosa de madera con bancos corridos. Allí les pusimos su decoración especial y sus bebidas sin gas.
En el interior de la casa pusimos fotos de Martín colgadas de una cuerda con pinzas de madera, y nos encargamos de que hubiera sillas para todos los invitados.
Una de las cosas que más nos gustó de la casa es que tenía muchos muebles y armarios llenos de menaje y de objetos para decorar que han pertenecido a la familia, además de unos cincuenta vasos para velas que ayudaron a crear un ambiente muy especial cuando cayó la noche.
Pili, que nos ayudó muchísimo a organizar la decoración y la comida, cogió copas antiguas, vasos y demás para colocar la comida, velas, y crear un ambiente muy acogedor.
En la mesa principal de la zona interior de la casa, una idea de Macarena que salió genial: agua de colores para 8 jarrones de vidrio de diferentes formas y tamaños. Lo pasamos bomba montándolos.
Y, en el porche, a juego con la decoración del patio, colgamos más lámparas de papel a modo de farolillos. Como véis, teníamos hasta unas corporativas, naranjas con lunares.
Todo fue muy sencillo, familiar y relajado. Queríamos huir de una fiesta demasiado estructurada, monocolor, de las mesas de dulces al uso, de las guirnaldas y del ya trillado photocall. Las dos cosas en las que caimos en la corriente del “bonitismo” fueron dos pequeños desastres: cucharas de madera (muchos nos dijeron que los helados les sabían a madera por culpa de las cucharas) y pajitas de cartón (que se disolvían después de mucho rato sumergidas en el vaso)
Desde aquí os animo a buscar nuevas ideas para fiestas y celebraciones, que últimamente todas son iguales, ¿no os parece?
PD: Muchas gracias a Rocío todas las fotos que salen en el post son suyas
Besos a todos y feliz jueves


















