Maternidad: El método de la espina y la rosa

La adolescencia en esta casa ha empezado a los 5. Mi hijo mayor tiene cambios de humor y le cuesta comunicarse con nosotros. A veces, porque sabe que lo que nos tendría que contar no nos va a gustar (alguna gamberrada) y, otras veces, porque le cuesta centrarse en hablar con nosotros (prefiere jugar o se le ocurren mil cosas más interesantes que hablar con sus padres).

Evidentemente, lo que digo de la adolescencia es una exageración, pero sí que empezamos a ver signos de que Martín tiene una vida fuera de nuestro núcleo familiar. Al fin y al cabo, la adolescencia es más o menos eso: en la infancia los padres son el centro de la vida del niño y en la adolescencia el niño toma consciencia de que hay más entornos e influencias (principalmente los amigos), y los padres pasan a ser un satélite más. Lo he explicado regular pero  espero que se entienda más o menos.

El caso es que para comunicarme con los peques me toca recurrir a trucos, como ya os conté hace un par de años (cómo abrir canales de comunicación con tus hijos pequeños), y tengo uno que es la estrella. Es el método de la espina y la rosa y no es mío, lo leí hace tiempo en el link que os dejo, pero me ha funcionado tan bien que quería compartirlo.

El truco consiste en preguntar a los niños cual ha sido el mejor y el peor momento de su día. Podemos hacerlo en el camino de vuelta a casa, si tenemos la suerte de poder recogerlos del coche, o por la noche mientras cenamos o cuando estamos todos en casa.
En casa todos participamos. Los mayores también contamos momentos, aunque a veces son inventados porque nuestros peores momentos reales no suelen ser cosas que el público infantil pueda entender, pero así damos ejemplos y todos participamos.



A veces cuesta más, a veces salen solos, pero siempre sacamos algo. Como Martín y Nico van al mismo cole, a veces nos cuentan cosas el uno del otro y eso también es divertido.

Es importante no presionarles, ni dirigirles, aunque a veces haya que darle alguna ayuda. Por ejemplo, para Nico, que va a cumplir 4 años, el mejor momento siempre está relacionado con su padre o conmigo: "cuando me has recogido", "cuando me has dado la merienda".....Por eso intento preguntarle nada más salir del cole porque como le pregunte antes de acostarse solo habla de nosotros. Me encanta, la verdad, que quiera estar (aún) tan cerquita nuestra, pero me gusta también saber qué sensaciones y experiencias tiene en el colegio.

Decidme ¿conocíais este método? ¿Utilizáis otro parecido que sea interesante compartir? 





TERESA ZAFRA


arquitecta desde 2005, blogger desde 2010 y madre desde 2012. Abrí este blog hace más de 5 años para probar y ahora no puedo parar! Aunque la vida se le complique cada vez más, no se imagina ya su rutina diaria sin asomarse a este cuaderno de todo que es hoy el blog.

Si queréis más, nos vemos en Instagram







5 comentarios:

  1. Nosotros en la cena, por turnos, contamos cosas concretas del día. Aún son peques pero a la mayor (4años) le encanta escuchar nuestras cosas.

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  2. Lo he utilizado desde hace muchos años con mi niña, una vez en la cama y con la luz apagada. Me ha dado mucha información sobre lo que pasaba en el cole y en las extraescolares. Ahora tiene 11 años y seguimos haciéndolo aunque evidentemente ella ya filtra antes de responder pero si algún día se me pasa me lo recuerda al día siguiente.
    A cambio el mismo método no ha funcionado nunca con mi hijo que ahora tiene ocho años. Él nunca sabía o se acordaba...Desde hace un par de años me va muy bien en la cama por la noche y con la luz apagada hacer la voz de su muñeco favorito e ir preguntando cosas. Mi niño es el papá y el muñeco es su hijo que le va preguntando cosas sobre el día y la verdad es que "nos" cuenta muchas cosas.
    Nosotros también somos de hablar todos de nuestro día mientras cenamos.

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  3. Yo uso el mismo método, lo hacemos cuando la voy a buscar al cole, como volvemos andando es muy buen momento. Mi hija tiene también 5 años y me siento totalmente identificada con lo que cuentas, la pediatra me comentó que a partir de los 5-6 años empieza una "primera adolescencia" precisamente por lo que cuentas, que tienen una vida social más amplia y que son más conscientes de sí mismos como individuos diferenciados de los padres.

    A veces me cuesta arrancarle las cosas buenas y malas del día, lo que hago entonces es empezar a contar yo mis cosas buenas y malas del día, inventándome a veces algunas para que le sean interesantes y adecuadas a su edad, y ahí se engancha ella a contar cosas.

    Lo que más me está costando con esta "adolescencia" es en el tema disciplina, está muy desobediente y contestona :( y antes no era así, no sé si puedes darnos alguna pista de cómo manejas tu este tema. Gracias!!

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    1. Uy, ahí fatal, porque Martín tiene muchísimo carácter, se frusta y grita....falta fatal, poco puedo ayudarte

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  4. Mi hija el mes que viene cumple 5 años y no conocía este método pero me gusta mucho. Yo cuando la recojo en el colegio suelo preguntarle como le ha ido en el colegio, pero ese método me gusta mucho más y lo aplicaré a partir de ahora. Besos

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